CAPÍTULO 5. El Contexto Agrario de la Ilíada

En este capítulo se demuestra que existe un componente agrario en las historias de nostos, es decir que la representación de la patria cuando se está ausente es construida en gran medida a partir de imágenes agrícolas.
Las referencias a la tierra cultivada en la Ilíada vienen principalmente a través de la mención del témenos, otras palabras también introducen el tema agrario, como ἄρουρα que significa tierra arable o cultivada, πίονας ἀγρούς campos fértiles; huertos κῆπος, ὄρχας, ἀλωῇ,y epítetos relacionados con la fertilidad, como ζείδωροςyἐρίβωλος [1] . En la descripción del escudo de Aquiles aparece la representación de un témenos.
Representó también un dominio real. En él había
Jornaleros que segaban con afiladas hoces en las manos.
Unas brazadas caían al suelo en hileras a lo largo del surco,
Y otras las iban atando los agavilladores en hatos con pajas.
Tres agavilladores había de pie, y detrás había
Chicos que recogían las brazadas, las cargaban en brazos
Y se las facilitaban sin demora. Entre ellos el rey se erguía
Silencioso sobre un surco con el cetro, feliz en su corazón.
(Il. 18.550-557)
Este capítulo consta de dos secciones: una sobre el témenos y otra sobre la remembranza de la patria asociada con el culto al héroe. Se mostrará que para el héroe homérico, la idea de la tierra cultivada se convierte en un sustituto de la idea de patria.
Las imágenes de tierra cultivada no han sido estudiadas como tema central en la erudición homérica. Éste tema se ha estudiado en relación con la historia económica: Heitland [2] , por ejemplo, estudió los terrenos cultivados en Homero a la luz de la historia de la agricultura, Weber [3] estudia el uso de la tierra en Homero dentro del contexto de la sociología agraria, Mele [4] estudia los cultivos en Homero con relación al trabajo. Los estudios homéricos en particular se enfocan en la representación de la naturaleza en símiles, pero a pesar de esto, el contexto agrario en la Ilíada va más allá de los símiles [5] .
La idea de “civilización” representada por ciudades y campos cultivados y la idea de la “barbarie” representada por el área situada en las márgenes, crea dos polos en el estudio del hombre y la naturaleza. Esta polaridad se expresa principalmente en la academia francesa que estudia la cultura como algo opuesto a la naturaleza, y por lo tanto lo urbano como lo opuesto a lo agrícola [6] . El artículo de Vidal-Naquet “Tierra y Sacrificio en la Odisea” y el libro de Vernant [7] Mito y pensamiento entre los griegos son ejemplos de este tipo de trabajo que explora la polaridad “ville et champagne”. Entre los académicos ingleses Buxton estudia la interacción de ciudad y campo, pero se enfoca básicamente en la manera en que tal relación aparece en la tragedia griega [8] .
En relación a Homero, Redfield [9] estudia la eschatia, la tierra más allá del límite de la agricultura. Otros estudios se refieren a la división entre ciudad y campo, pero desde otras perspectivas; por ejemplo, el libro de Lepore [10] Problemi dell’organizzazione della chora coloniale, lo estudia desde la perspectiva de la tenencia y propiedad de la tierra. El texto de Asheri [11] Distribución di terre nell’antica Grecia, conceptualiza la idea del paisaje, pero se concentra en el periodo de colonización. El propósito de este capítulo es mostrar la importancia de las referencias agrícolas en la invocación de la patria, hasta el punto en que ambas imágenes se vuelven una sóla.
Los héroes más relacionados con esta visión son Aquiles y Sarpedón. Peleo y el río Esperqueio se juntan en la memoria de Aquiles por su país, mientras que el recuerdo de Sarpedon por Licia es incorporado a la narrativa mediante la evocación de su témenos junto al rio Janto. En este aspecto, estos dos héroes crean la posibilidad de rastrear prefiguraciones de nostos en la Ilíada.

5.1 El témenos.

La definición más común de témenos es una porción de tierra otorgada a un héroe por sus méritos. Sin embargo, la palabra se refiere también al precinto de un dios o de un héroe, y este es el significado que retiene la palabra después de Homero [12] . La cuestión sobre qué es un témenos es problemática, las dudas surgen en cuanto a cómo se obtiene un témenos, qué tipo de tierra es, si arable o en capacidad de ser arada,dónde está localizada, si cerca de la ciudad o lejos de ella, y si es hereditario.
Hay sólo seis referencias a témenos en la Ilíada. Belerofonte tiene uno que supera a todos los demás, pues contiene tierra arada de buena calidad y un huerto (Il. 6.194-195). Glauco y Sarpedón comparten otro a la orilla del río Janto con huertos y frutales, un viñedo y una gran plantación de trigo (Il. 14.121-124). El témenos de Diomedes también posee un huerto, un viñedo y tierra arada para sembrar trigo (Il. 12.310-314). Otrintida posee un témenos cerca las aguas del Hermos (Il. 20.389-392). Otro es ofrecido a Eneas si mata a Aquiles (Il. 20.184-186), y uno es ofrecido también a Meleagro si regresa a la lucha: una buena tierra de cincuenta acres, la mitad para viñedos y la mitad tierra de arado sin trabajar (Il. 9.577-580).
La palabra témenos se recogió por primera vez en las tabletas de Lineal B encontradas en Pilos, y por lo tanto ha sido estudiada en relación con el sistema de tenencia de tierra en los tiempos micénicos [13] . En dicha época la tierra era distribuida y asignada por parcelas (kleroi), y se asumía que el témenos se dejaba aparte para ser obsequiado como recomp
sa a un héroe [14] . Finley piensa que esta definición básica de la palabra es incorrecta, dado que no hay suficiente evidencia en Homero para ligar la idea de mérito con la obtención de tierra cultivable [15] . Pero, la mayoría de los académicos, entre ellos Moreau y Donlan, aceptan que el contexto en que aparece el témenos es parte de la noción de obtener tierra como premio por los logros personales.
“El témenos es la recompensa acordada a los servicios eminentes: protección de los dioses, defensa militar contra el enemigo, puede ser también recompensa a servicios más generales, en la cual sin embargo el carácter guerrero continua siendo predominante” (Moreau (1895) 291).
“El don de un regalo como compensación por el servicio es una marca común de las relaciones sociales homéricas, que son consistentemente expresadas en términos de obligación y contra-obligación. Este tipo de reciprocidad es explícito en los casos de Meleagro, a quien los Etolios prometen un témenos a cambio de “salir y defender” Calidonia (Il. 9.576).Este ejemplo de premio por servicios específicos a una comunidad son, por supuesto, bastante compatibles con la noción de que un témenos era garantizado a un jefe popular como compensación por sus continuas obligaciones como líder del pueblo” (Donlan (1989) 131)
Taplin se refiere al témenos y a su rey representados en el escudo de Aquiles en los siguientes términos, “Una propiedad especialmente deseable asegurada para él, la clase de privilegio que cualquier gran basileus esperaría encontrar al regresar tras la guerra” [16] .
Témenos conserva su significado original de una propiedad, el resultado de la comunidad “separando” (temnei) un pedazo de tierra [17] . El témenos es una posesión privada, opuesta a la tierra comunal [18] , y es la única referencia a propiedad privada de la tierra en Homero. Un problema surge con esta definición cuando uno se pregunta, si el témenos era una tierra privada separada de una tierra comunal, ¿de quien es tomada? Si el témenos se refiere especialmente a tierra cultivada, ¿quien tendrá que dar sus campos al nuevo héroe? Donlan considera que “el obsequio de un témenos es un buen ejemplo de la sutilmente sintonizada reciprocidad que existía entre la comunidad y sus líderes en la sociedad homérica” [19] . Finley, por el contrario, considera que en Homero el sentido usual de la palabra significa solamente “tierra privada” [20] .
Estos problemas subsisten dado que no hay referencias claras a tierras comunales en Homero, y por lo tanto es imposible crear un argumento sólido para contrastar las nociones de tierra comunal y privada. Hay una vaga referencia a tierra comunal en un símil donde dos ejércitos son comparados a dos hombres que pelean sobre las fronteras en un campo común (Il. 12.421-424). Sobre la tierra privada, hay referencias más claras, por ejemplo en Odisea se menciona la división de la tierra en propiedades privadas: Nausito “dividió los campos” (edassat’ arouras), y este episodio ha sido considerado como un reflejo del periodo de colonización del siglo 8 aC, donde los nuevos colones se distribuían la tierra [21] (Od. 6.9-10).
Otro problema importante relacionado con el témenos es su localización. Si la tierra no es todavía cultivable, pero sí adecuada para el cultivo, ¿dónde se ubica esa tierra? Donlan y Moreau expresan diferentes opiniones. Moreau piensa que si la posesión de la tierra era comunal, las propiedades de los reyes debían estar cerca a la ciudad. Donlan [22] , por el contrario piensa que, si la tierra todavía no estaba cultivada, debía estar situada relativamente lejos de la ciudad, en la eschatia. El témenos forma parte de la representación espacial de la naturaleza y el campo. En tal aspecto el dominio del héroe se caracteriza por un área habitada donde se establecen los pueblos (en la mayoría de casos cerca de un río); y por una chora, que está conformado por dos áreas, una cercana a la ciudad — una llanura donde hay tierra cultivada (πόλει χώρα) — y una zona más remota hacia la frontera con bosques y terrenos de colinas (ἔσχατια).
Una pregunta adicional relacionada es aquella de si el témenos, junto con la tierra arable, también incluye tierra para pasto [23] . El témenos aparece como parte de la representación de las afueras de la ciudad. El héroe gobierna sobre un reino unificado, compuesto por pueblos y sus alrededores. Esto es expresado en Homero como polis kai gaia (Od. 6.177) [24] . En los alrededores cercanos a la ciudad se encuentran los campos cultivados (γαίης ἄρουραι). El territorio más alejado de la ciudad, hacia la frontera no posee tierra arable, es parte del bosque y es el lugar para lo salvaje y lo inesperado [25] .
El témenos aparece con el epíteto patroion y por lo tanto, parece ser hereditario. Un ejemplo que quizá sugiera que este es el caso, es el de Andrómaca que teme que cuando Héctor muera alguien arrebate la tierra a Astinax (Il. 22.488-489) [26] .
Laertes también tiene uno, mencionado como kepos, y existe una referencia vaga al témenos de Odiseo (Od.17.229). Los campos de Oineus son denotados como (Οἰνῆος ἀλωήν), y otra palabra relacionada esὄρχατος usada para el huerto de Alcino. El huerto de Priamo es bien ordenado (ἐϋκτιμένῃ ἀλωῇ, Il.21.77). Cuando Odiseo pregunta por su hijo, el témenos es mencionado: “las haciendas gobierna Telémaco” (Od.11.185), lo que ilustra la asociación de padre e hijo a través del motivo de la tierra cultivada.

5.2 La configuracion de la idea de la patria a través de la figura del padre.

La relación en Homero entre padre e hijo a través del motivo de la tierra apenas ha sido insinuada por algunos académicos. El libro de Strauss [27] , Padres e hijos en Atenas basa su argumentación en la conexión entre patria y pater, pero estudia solamente el periodo de las guerras del Peloponeso y no hace referencia extensa a dicha relación en Homero. Macleod [28] estudia muy brevemente la relación padre-hijo en el encuentro de Aquiles y Priamo, Loraux y Jeanmaire [29] estudian la relación del guerrero (kouros) y el padre (gerontes) en el contexto de la historia social y militar de Grecia. Pero ningún trabajo se ha hecho para estudiar en Homero la relación padre-hijo dentro del contexto de la tierra cultivada y el nostos. Es sin embargo la Odisea, más que la Ilíada la que ofrece una manifestación explícita de esta relación. Le escena en que Odiseo se encuentra con su padre en el jardín al final del poema ha sido estudiada recientemente por Henderson [30] quien hace énfasis en la escena del huerto; Simon Goldhill [31] ha hecho una valiosa contribución al tema, estudiando el tema del hijo único en la Odisea (Odiseo, el único hijo de Laertes, y Telémaco, el único hijo de Odiseo), haciendo referencias cruzadas a la relación de Aquiles y Peleo en la Ilíada. También West [32] estudia el fin de la Odisea y su relación con la totalidad de la obra pero sin mencionar la importancia de las escenas agrícolas.
La figura del padre es básica para entender la relación que existe entre el héroe y su dominio y el tema agrícola que le subyace. La relación padre/hijo es una parte integral de la construcción de la identidad heroica en Homero asociada a los hitos geográficos del propio país de origen. El estatus de los héroes homéricos se construye sobre la condición de ser hijos, y por tal razón el padre es un carácter clave en la creación de dominios políticos. Los padres son mencionados en el Catálogo de las Naves como reyes de los territorios de donde vienen los héroes y los líderes de los contingentes son concebidos como “hijos de sus padres”. Loraux [33] se refiere al estatus de los guerreros en la Ilíada y su relación con el padre como sigue:
“Al tratar los guerreros como kouroi, los epitafios se conforman de ordinario a la tendencia general de la ética militar que piensa que el buen soldado debe ser un padre de familia, al contrario del guerrero homérico, eterno hijo, pensado siempre en tanto que kouros, en su relación con un viejo padre.”
La importancia del padre en la configuración de un dominio puede ser basada en la división social creada en términos de kouros y gerontes. Jeanmaire [34] ha estudiado la posición social y militar de los héroes homéricos:
“La expresión couroi Achaion refuerza nuestra impresión de que la sociedad aquea se divide esencialmente en dos categorías sociales, los padres o los ancianos,y los hijos quienes son los miembros más jóvenes de la clase social,es decir los gerontes son los representantes de más edad, que componen el ejército.”
La noción de liderazgo es creada por la mención del ancestro directo. La palabra kouros seguida por un plural genitivo es usada para nombrar un contingente o una nación (kouroi boioton) (Il. 2.509-510) [35] . La palabra país, patris que deriva de pater [36] se menciona en la Ilíada muy frecuentemente asociada con el contexto de la muerte. La figura del padre es explotada como una fuente de pathos. Aquiles dice “Hijos de padres infortunados son aquellos que se encuentren ante mi fuerza” (Il. 6.127-21.151). Los padres de los héroes son recordados al momento de la muerte por los guerreros, episodios que son llamados “los obituarios de Homero” [37] . Griffin [38] considera que es el padre quien principalmente introduce pathos a la narrativa. “El poeta ha añadido dos de sus más patéticos motivos: ‘corta vida’ y ‘padres adoloridos’. Ambos, en sus formas completamente expandidas, dominan la arquitectura del poema entero”. Igualmente, el motivo de “morir lejos del hogar” está relacionado con la idea de nostos, y el uso de este motivo al momento de la muerte evoca directamente el lugar de origen y la imposibilidad de regreso del héroe.
A diferencia de Griffin, Loraux [39] considera que la muerte de un guerrero es la ocasión de introducir a su padre en la narrativa, más que una ocasión para reflexionar sobre la muerte en sí misma. Sin embargo, pienso que el pathos se introduce al momento de la muerte precisamente mediante la mención del padre, es éste quien representa la posibilidad negada del retorno del guerrero, como se atestigua bien en el siguiente caso:
Aquiles fue con la lanza tras Polidoro, comparable a un dios,
El priamida, su padre le había prohibido participar en la lucha,
Porque entre sus hijos era el más joven de su estirpe
Y al que más cariño tenía; y a todos vencía en la carrera.
Entonces con infantil necedad, por exhibir la valentía de sus pies,
Corría enardecido entre las líneas, hasta que perdió la vida.
(Il. 20.407-412)
El liderazgo de un héroe sobre un territorio se basa en su posesión de tierra, es decir, la tierra que pertenece a su padre [40] . La evocación mental de los territorios viene a la narrativa principalmente en momentos de acentuado pathos, cuando el héroe está ante la presencia de la muerte. Por lo tanto, en los obituarios, la tierra es a la vez referencia material del país de origen, y al mismo tiempo ofrece una fuente dramática para la escena. Esto es bien ilustrado en el siguiente ejemplo: cuando el troyano Otrintida va a morir, el poeta hace una mención geográfica de su país de origen (el río Hermos), y la parcela de tierra cultivada (témenos) que pertenece a su familia (Il. 20.389-392). Respecto a los padres adoloridos en el segundo plano del poema, Griffin [41] dice que “la Ilíada está compuesta de pequeñas unidades que tienen la misma naturaleza de las mayores, tal parece, cuando reflexionamos sobre el padre infeliz en el fondo de la trama”. De hecho éste tiene dos connotaciones, por un lado quiere prevenir a sus hijos para no ir a la guerra, y por otro, quiere que sus hijos sean guerreros valientes. El padre de Glauco, Hipóloco, quiere que su hijo “esté siempre entre los más valientes”; mientras que su abuelo Belerofonte sufre la muerte de su hijo Isandros (Il. 6.201.204) [42] .
Pero, más allá, el padre sufre sobre todo por la muerte de sus hijos jóvenes en la guerra [43] . El padre es uno de los elementos usado para construir la representación espacial del dominio del héroe, inclusive el catálogo, que en apariencia carece de elementos dramáticos, retrata al padre como un personaje trágico : Merops de Percote, que conoce el arte de la profecía, sabe que sus dos hijos, los líderes del contingente Adrasteia, morirán en Troya (Il. 2.828-834). Este es el primer episodio donde el pathos de un padre se introduce en la Ilíada.
La relación entre padre e hijo permea a su vez, a la Ilíada y la Odisea. Por ejemplo, Aquiles en la Odisea aparece como un padre preguntando por su hijo Neoptolemos, y Telémaco es concebido como un personaje que busca a su padre [44] . La Ilíada y la Odisea terminan ambas ilustrando la relación padre-hijo: el último libro de la Ilíada presenta el dramático encuentro de Aquiles con Príamo (quien evoca a Peleo) [45] (Il. 24.515-517, 540), y la Odisea termina con la imagen del huerto donde padre e hijo se reúnen después de veinte años.
Miremos ahora la concepción de témenos dentro del contexto religioso. Demeter tiene un témenos en Pírasos, como se menciona en el Catalogo de las Naves, y es la primera referencia a témenos en la Ilíada “la florida Píraso, sagrado predio de Demeter” (Il. 2.696). Zeus tiene un témenos en Gargare “donde tenía un predio y un aromático altar” (Il. 8.48). El dios-río Espequeio también posee uno “en tus fuentes, donde tienes un predio y un fragante altar” (Il. 23.148). Aunque el Escamandro también es un dios-río, no se menciona un témenos con relación a él. Atenea tiene uno en Esqueria (Od. 6.294) y Afrodita otro en Chipre (Od. 8.363). Después de Homero, la palabra témenos es usada explícitamente para referirse al santuario designado a un dios [46] .
Dentro de un contexto religioso, témenos significa también un área al aire libre reservada para actividades religiosas. Es un terreno sagrado delimitado y reservado como santuario, conteniendo altares y posiblemente otras construcciones como templos, tesoros y casas de sacerdotes. Con el crecimiento de la polis, el precinto permitió a la comunidad alojarse en su interior, e implicó una relación de la comunidad con los dioses; en el contexto de la polis, el témenos probablemente estuvo ligado a la emergencia del agora.
La experiencia de un santuario griego está indisolublemente fusionada con el paisaje de su entorno. Principalmente el témenos expresa los íntimos lazos de los dioses con el suelo, grutas, cavernas, y sobre todo los árboles son usados como marcas de santuarios, también manantiales y fuentes fueron elementos importantes para construir el precinto sagrado [47] .
El hecho de que en la Ilíada los héroes se mencionan al momento de su muerte junto con un témenos, hace pensar a Nagy [48] que los obituarios de Homero son referencias alculto religioso que posteriormente recibieron los héroes homéricos; considera que la noción de tierra cultivada estuvo ligada a un sentido sagrado mediante su asociación al culto del héroe, en el cual el témenos explica el carácter tectónico y local que caracteriza dicho culto. El culto a los muertos, héroes y dioses como Hades y Perséfone, pertenecen a la tierra, es decir son de carácter tectónico, venerados con sacrificios de sangre, ofrendas de comida y libaciones, mientras los Olímpicos fueron dioses celestes [49] . Varios santuarios tienen un sitio de ofrendas en adición al altar y al templo, que en el mito es descrito como la tumba del héroe.
Estudiemos a Aquiles y Sarpedón como ejemplos de nostos. Aquiles y Sarpedon evocan sus hogares en varias ocasiones. Aquiles es una figura potencial de nostos, mientras Sarpedon es una figura real de nostos. Sarpedon regresa a Licia, y es el único héroe que regresa a su patria después de muerto. En este sentido es similar a Odiseo, que regresa a su patria dormido. La muerte y el sueño son considerados en Grecia como hermanos gemelos (Od. 13.80-81). De hecho se ha pensado que Odiseo llegó muerto a Itaca, y en el libro reciente de Malkin [50] se argumenta que la Odisea contiene indicios del culto que se le rindió a Odiseo en Itaca: para el autor, los trípodes depositados en la cueva de las ninfas hacen referencia a los objetos votivos encontrados en un santuario en Itaca y que se creen que forman parte de ofrendas que los peregrinos y navegantes realizaban en Itaca como parada obligada hacia su viaje por mar a Delfos.
En los pensamientos de Aquiles, la idea del retorno es asociada con una imagen agraria, sabe que él no regresará, porque escoje una vida corta pero llena de gloria [51] . Sin embargo, una vez muerto, en el Hades confiesa que preferiría estar vivo cultivando los campos que reinar entre los muertos (Od. 11.490-491). Pero su idea de nostos es construida reiterativamente por su recuerdo del rio Esperqueio en Ftía, con el cual posee una relación iniciática y rituales funerarios como veremos luego. Igualmente Sarpedón también refleja un culto posterior, asociado al témenos y las libaciones funerarias que se le ofrecen en Licia.
Miremos las descripciones físicas de Ftía y Licia y la forma como son evocadas dentro del contexto del culto al héroe.

5.3 Aquiles

El Catálogo de las Naves describe el dominio de Aquiles como Ftía y Helas, tierra de bellas mujeres, habitada por Mirmidones, Helenos y Aqueos (Il. 2.683-685). El Catálogo de los Mirmidones añade información sobre los líderes de cada uno de los batallones en que Aquiles divide a sus hombres; hay un recuento del origen de cada líder en términos míticos, de uno de estos líderes se dice que es hijo del río Esperqueio (Il. 16.174).
Hope Simpson-Lazenby [52] hace énfasis en la importancia del Esperqueio en relación con el dominio de Aquiles: “las únicas indicaciones reales de la ubicación del hogar de Aquiles, aparte de las propias indicaciones del Catálogo, son sus conexiones cercanas con el Esperqueio, estos pasajes sugieren que el valle del río era el corazón del reino de su padre”. Ftía es concebida como un lugar fértil, caracterizada básicamente como la generosa Ftía (Il. 9.479), madre de los rebaños (Il. 9.479) Ftía donde el suelo es rico(Il. 1.155), la tierra de bellas mujeres (Il. 2.683, 9.395-396) y nodriza de los hombres (Il. 9.479).
El territorio de Peleo está descrito como dividido en dos partes: Ftía y Helas. Aquiles recuerda su hogar como Ftía (Il. 1.55) y a veces como Helas (9.363-4). La interpretación de Ftía como un territorio completo o como el nombre de una ciudad ha sido disputada desde tiempos de Estrabón (Estrabón 9.435) [53] . Sin embargo, es comúnmente aceptado en la actualidad que el dominio de Aquiles en el Catálogo de las Naves se refiere a Ftía como territorio y no como ciudad y hoy en día, Phtia es el nombre usado para señalar ambas áreas como una unidad [54] .
El río Esperqueio es parte del pasado personal de Aquiles que aparece en la evocación de su tierra natal en un contexto altamente dramático: Aquiles invoca al río cuando llora a Patroclo (Il. 23.141-151). En este pasaje el río es una marca geográfica que actúa como símbolo de Ftía, y como señal de identidad del entorno personal de Aquiles [55] . El río tiene un témenos y por lo tanto era un dios de carácter tectónico, que daba fertilidad al suelo (Il. 23.148). En la muerte de Patroclo Aquiles corta un rizo de su cabello y lo ofrece a su nativo río. Este ritual funerario está asociado a las ofrendas votivas hechas a un dios o héroe, y pueden ser de distinta naturaleza: ofrenda de los primeros frutos, sacrificios de animales, botín de guerra y ofrendas de cabello. En muchos lugares niños y niñas entrando a la edad adulta deben cortar su cabello y dedicarlo a alguna deidad, río, héroe local o dios [56] . Polidora de Ptía, antes de ir a la guerra, llevó a su hijo al Esperqueio y éste dedica su cabello al río a cambio de regresar a salvo al hogar (Il. 23.141). Igualmente, en Atenas la institución de la efebeia lleva la señal de los motivos de iniciación, sobretodo en la admisión a la fratria donde se practica el corte ceremonial del cabello dedicado a un dios. La ofrenda de Aquiles debe considerarse como un acto de duelo, y también como un reflejo de los ritos iniciáticos en que los niños ofrecen su cabello al río como rite de passage hacia la adultez. Éste tiene una significación especial para los jóvenes guerreros, pues es un signo de que han llegada a la edad de librar batallas.
En Ftía Aquiles tiene varias posesiones (Il. 19.334-335) y sus riquezas están representadas en oro, bronce, hierro, mujeres, ganado y campos cultivados (Il. 1.152-156, 9.364-366). Es similar a la riqueza de Odiseo que posee ganado, rebaños de ovejas, de cabras y tierra de pastos , cerdos y sirvientes (Od. 14.96-108).
En relación con las posesiones del héroe en su hogar, el poeta épico menciona el caso de un padre que solo tiene dos hijos, y que teme que si mueren en la guerra, tenga que legar sus posesiones a extraños. Esta situación refleja la condición de Peleo (Il. 5.152-158), y Aquiles teme que su hijo Neoptolemo no pueda hacer uso de su propiedad, sus sirvientes, y su gran casa de altos techos (Il. 19.332-333). Las posesiones de un héroe, básicamente concentradas en su tierra (propiedad y casa) son también parte de la memoria del héroe por su tierra natal. Ellas pueden ser vistas como una forma concreta de representar la idea de la patria.
Aquiles sabe que él puede elegir entre dos destinos [57] regresar a su hogar o morir en Troya, pero él elige una vida corta llena de gloria (Il. 9.410-416); él sabe que morirá lejos de sus padres (Il. 19.421-422) y en el duelo por Patroclo, es comparado a un padre que llora a su hijo (Il. 23.222-225). Sin embargo, es Príamo quien sobre todo lo hace recordar a su padre: “Respeta a los dioses, Aquiles, y ten compasión de mí / por la memoria de tu padre” (Il. 24.503.504) También “Acuérdate de tu padre, Aquiles, semejante a los dioses / que tiene mi misma edad y está en el funesto umbral de la vejez” (Il. 24.486-487). Los sentimientos de Aquiles por su padre sirven para mitigar el pesar de Príamo”. Peleo es invocado a lo largo del libro 24 por Príamo como un medio para persuadir a Aquiles a aceptar el rescate por el cuerpo de Héctor. Aquiles es entonces persuadido y llora por su padre (Il. 24.507-508). En otro pasaje Aquiles habla de su padre en los siguientes términos:
Pues me imagino que Peleo ya ha consumido la vida
Y está muerto, o lo poco que le queda de vida está
Agobiado por la abobinable vejez y la permanente espera
De cúando se enterará de la luctuosa noticia de mi muerte
(Il. 19.334-337)
La evocación de Peleo a través de Príamo es el motivo que intensifica el episodio del rescate del cadáver de Héctor, este es el medio por el cual se crea el fuerte tono de pathos de este episodio [58] . Héctor muere en su propia tierra y su padre es explotado como un personaje trágico en el rescate de su cuerpo [59] , y es a su vez una escena que hace de espejo a la relación de Aquiles y Peleo.

5.4 Sarpedón

Licia es descrita como un lugar lejos de Troya, el más remoto de todos sus aliados, a orillas del río Janto (Il. 2.876-877, 5.478-486). Allí Sarpedón tiene su esposa y un hijo (Il. 5.688).
Aunque no es común referirse a Sarpedón como una figura de nostos, éste sin embargo tiene un amplio impacto en la historia en términos de cómo el poeta épico construye las imágenes de territorio y paisaje dentro de la memoria, y cómo la representación de la patria está ligada a imágenes de agricultura.
En el código moral de los guerreros hecho por Sarpedón aparece el témenos y las ofrendas que reciben los héroes (Il. 12.310-328). Griffin [60] estudia este episodio en detalle en el aspecto heroico, pero no hace énfasis especial en el témenos. Edwards [61] acertadamente resalta que el témenos es mencionado como parte del código heroico: debido a la posesión de dicho témenos, Glauco y Sarpedón sienten la obligación de combatir al frente de los Licios [62] ; pero es Nagy [63] quien ha puesto de relieve que la asociación del témenos con Sarpedòn es un indicio claro del culto a éste.
Sarpedón es un héroe trágico [64] . Sarpedón es hijo de Zeus, y como hijo de un dios, tiene dos privilegios que ningún otro héroe tiene: es el único héroe que al morir regresa a su tierra, episodio que se cuenta tres veces en el poema, (Il. 16.450-457, 666-675, 678-683) y el único por quien un dios llora lagrimas de sangre (Il. 16.459-461).
El sufrimiento de un padre por la muerte de su hijo en guerra, es resaltado a través de la liquidez de la lluvia. Griffin en su libro Homero en vida y muerte, dice sobre la muerte de Sarpedón “Zeus lo honra con una sobrenatural lluvia de sangre” [65] . El elemento líquido es un vehículo para expresar sufrimiento.
El témenos que recuerda Sarpedón y los pensamientos de Aquiles por su padre son una manera de manifestar la memoria de la patria. Mientras un héroe evoca su pasado a través de la imagen de su padre, el otro la recuerda mediante la imagen de sus campos cultivados. Estos dos aspectos de la memoria prefiguran en la Ilíada un tema que la Odisea hace explícito: el retorno de Odiseo y el encuentro con su padre en el huerto.

Footnotes

[ back ] 1. Seymour (1907) 235-257
[ back ] 2. Heitland (1921) 16-22
[ back ] 3. Weber (1976) referencias a uso de la tierra en Homero pp. 151-157
[ back ] 4. Ver Mele (1968)
[ back ] 5. Moulton (1977), Camps (1980), Mueller (1984), Edwards (1987), Griffin (1980), Redfield (1975)
[ back ] 6. Vidal-Naquet (1996), Lepore (1973) 39-47
[ back ] 7. Vidal-Naquet (1996), Vernant (1983)
[ back ] 8. Buxton (1994)
[ back ] 9. Redfield (1975) 189, De Polignac (1995)
[ back ] 10. Lepore (1973)
[ back ] 11. Asheri (1966). Ver también Murray (1988-89)
[ back ] 12. Berquist (1967)
[ back ] 13. Palmer (1967) PY Er 312. ver Crevatin (1978) 35-54, Richter (1968) 87.
[ back ] 14. Seymour (1907) 237
[ back ] 15. Finley (1981) 224
[ back ] 16. Taplin (1980) 8
[ back ] 17. La noción de “cortar fuera” crea dificultades, ver Moreau (1895) 293-294, Donlan (1989) 132 y Donlan (1997).
[ back ] 18. Ver Donlan (1989)
[ back ] 19. Donlan (1997) 661, Seaford (1994)
[ back ] 20. Finley (1981) 225
[ back ] 21. Asheri (1966) 5. Páramo (1995) 91-210.
[ back ] 22. Donlan (1989) 135, 293
[ back ] 23. Taplin (1980)
[ back ] 24. Od.6.191-192, 8. 560, 6.3.
[ back ] 25. Redfield (1975), Buxton (1994)
[ back ] 26. Moreau (1895) 296-298
[ back ] 27. Strauss (1993) 57-60 cita ejemplos de esta relación por varios autores: en Hipólito el coro yuxtapone pater, patroies y patrios (1124, 1136, 1148), otros ejemplos son recogidos de la obra de Demóstenes “Contra Meidias” (21.157), Demóstenes “Contra Aristokrates” (23.111), Isaios (3.30-32), Eurípides Ion (476-477), Ps.-Dem (11.21-22), e Isócrates (4.63).
[ back ] 28. Macleod (1982)
[ back ] 29. Loraux (1975), Jeanmaire (1939)
[ back ] 30. Henderson (1997)
[ back ] 31. Goldhill (1991) 1-56
[ back ] 32. West (1989)
[ back ] 33. Loraux (1975) 17-18
[ back ] 34. Jeanmaire (1939) 28
[ back ] 35. Jeanmaire (1939) 27
[ back ] 36. Strauss (1993): “Patrios, patrikos, y patroios son todos adjetivos derivados de pater, todos significan “del padre”, también patrios y patroios significan frecuentemente “hereditario”. En la prosa ática patroios se usa generalmente para propiedad, mientras que patrios usualmente se refiere a costumbres, leyes y tradiciones”.
[ back ] 37. Griffin (1976) 162. ver Il.5.59-61, 5.148-151
[ back ] 38. Griffin (1976) 165
[ back ] 39. Loraux (1975) n. 70
[ back ] 40. Finley (1981) 224-232
[ back ] 41. Griffin (1976) 177
[ back ] 42. Para Glauco e Hipóloco ver Strauss (1993) 80
[ back ] 43. Griffin (1980) 126
[ back ] 44. Strauss (1993) 72-76
[ back ] 45. Macleod (1982)
[ back ] 46. Bergquist (1967) 5: “Témenos es usado como un término para denotar la encerrada o delimitada de otra área sacra asignada permanentemente a la adoración de una o más divinidades, también se refiere a las estructuras de dicha área. Este es el significado usualmente dado a la palabra en la actualidad, cuando se usa como un término académico moderno: un significado conforme al que la palabra, en un sentido limitado, tenía en un uso post-homérico. También Malkin, en el Dictionary of Classical Mithology(tercera edición) se refiere al témenos en el significado que tiene después de Homero, i.e. como un santuario para un díos. Ver también J.E. Fontenrose, la entrada “témenos” en el Dictionary of Classical Mithology(segunda edición).
[ back ] 47. Burkert (1985) 85
[ back ] 48. Nagy (1990), Nagy (1979) 267
[ back ] 49. Burkert (1985) 205
[ back ] 50. Malkin (1998) 94-119
[ back ] 51. Nagy (1979) 35, 135, Taplin (1992) 197
[ back ] 52. Hope Simpson-Lazenby (1970) 129-130
[ back ] 53. Hope Simpson-Lazenby (1970), Allen (1921), Visser (1997)
[ back ] 54. Hope Simpson-Lazenby (1970) 128-129
[ back ] 55. Leaf (1915) 114
[ back ] 56. Burkert (1985) 70, Brelich (1958) 124-129
[ back ] 57. Frame (1978) 116-124
[ back ] 58. Ver Macleod (1982) 26 y 131
[ back ] 59. En la muerte de Héctor el motivo de “lejanía” es usado. Ver Griffin (1976) 165-166
[ back ] 60. Griffin (1986)
[ back ] 61. Edwards (198/) 150: “liga la riqueza en tierras, los asientos de honor, carnes elegidas y copas llenas de vino con la obligación de combatir en el frente de batalla”
[ back ] 62. Donlan (1989) 131 “Los altos honores dados a Sarpedón y Glauco en Licia, entre los que está la propiedad de un témenos, requiere de ellos, como dice Sarpedón, luchar al frente de los Licios [...]Aunque ninguna conexión formal entre la tenencia de un témenos, y un desempeño elevado como líder sea indicada para los otros (propietarios de Témenos), es significativo que todos ellos son distinguidos en los textos como jefes populares y efectivos”
[ back ] 63. Nagy (1979).También Rohde (1983) 79-120, Vermeule (1979).
[ back ] 64. Griffin (1976) 165 y 182
[ back ] 65. Griffin (1980) 190. El comentario a la Ilíada da una interpretación diferente de este pasaje, Janko (1992) Vol. IV: “La lluvia tal vez sea una fantasía, pero he visto en Grecia e inclusive una vez, en Inglaterra, lluvias que depositan un polvo rojo, traído, dicen los meteorólogos, de las tormentas de arena del Sahara”. Estas tormentas de lluvia roja ocurren en la isla de Creta por su cercanía al Africa.